Detrás de ella.


Es muy difícil hablar día a día de uno mismo, entre otras cosas porque puede uno odiarse a sí mismo. Pero hoy voy a recordar nuestra historia.

En mi caso encontré una mujer que además de bonita, sabía, además sabe reírse de ella misma, teniendo el coraje suficiente para aguantar a un Servidor. Juntos hemos afrontado aventuras, penas, algunas glorias y sobre todo hemos superado las zancadillas que nos puso la vida.
Por eso hoy mí querida amiga, novia, madre y acompañante de mis muchas correrías te dedico estas letras.
Son simplemente lo que pensé cuando hace unas decenas de años te conocí.

Dentro de aquellas botas de charol bailabas,2
regalando sonrisas.
Yo desde mi apariencia de hombre te contemplaba.
Jugabas a seducirme.
Hoy reconozco que lo conseguiste.
Hemos pasado por casi todo,
Aquella dura enfermedad que venciste,
la adversidad que nos acechó,
la dureza de la vida,
todo lo que Dios nos mandó.
Hoy ya es anécdota.
No me consolaste en falso,
Sería según tu criterio engañarme.
La verdad nos dijimos.
Y juntos la compartimos.
Los obstáculos vencimos,
para hoy reírnos
Tu cuerpo bello guardaste.
Como décadas antes me ofreciste.
Hoy te digo.
Te quiero amor mío.

efe.

Posdata:
La foto me recordó aquel momento. Cuando quizás demasiado jóvenes supimos escuchar nuestros sentimientos.

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