El déspota y la doncella capítulo II


El déspota y la Doncella.8

Habían pasado unos días y esta vez el encuentro fue en casa de él. Eva no pudo contenerse y le puso un mensaje.
Quiero volver a hacer el amor.
Creo que lo merezco.
El escueto mensaje sorprendió a Oscar pensando que la joven era altiva además de guapa, eso podía ser un aliciente más para derrotarla.
Cenaron pausadamente una comida deliciosa, se sentaron en un amplio diván y mientras la servía una copa, observaba su esbelto cuerpo. Las piernas de la joven parecían ser interminables, debajo de la corta falda se vislumbraba un escueto tanga que transparentaba la fina línea vertical de bello en su pubis, anunciando una hermosa vagina.
La miró con complacencia decidiendo que ya la necesitaba, se acerco a ella y con una falsa cortesía la indicó.
Desnúdate ya.
Ella le miro impasible. Contestándole fríamente le respondió.
Así no.
Por favor. Volvió a pedírselo él.
Eva se incorporó para desprenderse de su falda, luego se quitó la blusa quedándose en bragas y sujetador.
Ahí ya Oscar la despojó de la ropa interior, para quitarse la bata y comerla toda.
Era una forma salvaje de disfrutar por parte de ambos, se rompían por dentro, se necesitaban, se mordían y besaban. Después el orgasmo de la joven la preparó para que la intensidad del momento no se le olvidara jamás.
Jadeado, satisfecho y altanero, la besó dándose cuenta  de que la necesitaba. Después la diría. Si me dejas te mato.

Efe.
Continuará.

 Photo credit: Monica Lara / Foter.com / CC BY-NC-SA

firma