Pasa la vida.


10Photo Credit: Franc Lojos via Compfight cc

Pasa la vida.

Pasa la vida a todo trapo, casi sin dar tiempo a reflexionar, todo es rápido y a poder ser si es  posible. Barato.
Pero la necesidad de ser feliz está intacta, quizá alguien piense que la madurez o más tarde la vejez, acaba con los deseos juveniles.
He podido comprobar que no es así, que el deseo nace todos los días y los que lo niegan es porque han perdido la esperanza, o son presos de la Soledad. Temible e insoportable compañera, que no perdona jamás.
El deseo de convivir con otras personas es necesario para cualquiera y de hecho vemos y comprobamos como se casan hasta los ancianos en sus últimos momentos, o como nace la primavera en los sentimientos ajenos.
El sexo sigue vigente en la conciencia de las personas a pesar de su edad, pero se adquiere el suficiente sibaritismo para trocarlo por el amor. Y como dice el dicho. Todo lo bien hecho, está hecho con amor.
Por eso cada día debe ser un día especial, en él que la vida se prolongue.  Si se ama de verdad. Y solo así, se consigue algo especial.
La felicidad.

efe.firma año

23 pensamientos en “Pasa la vida.

  1. GENIAL ENTRADA, MORIMOS CUANDO DEJAMOS DE AMAR..CUANTO MÁS GRANDES NOS VENIMOS DEBERÍAMOS TRATAR DE EXPERIMENTAR MÁS ÉSTA EMOCIÓN…YA QUE EL AMOR ES EL MOTOR QUE MUEVE LA VIDA…SALUDOS…BUEN FINDE…

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  2. Es un buen camino si el final es el que buscas y en ello andamos todos, amigo.
    Al leer el título y, quizás, influenciado por la fuerza de la Feria Sevillana que hoy se celebra en cualquier rincón de este Pais por muy alejado que esté de la ciudad del Betis, me ha venido a la memoria esa enorme sevillana que, como no, te dedico a ti, amigo:

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  3. A lo largo de nuestra vida todos perseguimos la tan ansiada felicidad. Y no por cumplir años dejamos de hacerlo. Más bien al contrario. Aunque muchas veces se presente como algo inalcanzable hay que agarrarse a las pequeñas cosas del día a dia.
    Un abrazo

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  4. Trabajé en un hogar de ancianos cuando era trabajadora social. Tuve la dicha de coordinar una boda entre dos de mis viejitos. Fue la cosa más preciosa que he visto en mi vida. El amor no acaba. Los cuerpos envejecen, pero el espíritu no. Un abrazo, Efe. Qué linda reflexión trajite hoy. Besitos.

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